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El masaje ancestral es una práctica
espiritual con una larga historia en la
curación terapéutica. Fue desarrollado
en el norte de la India por el Dr Jivaka
Kumara Bhacchha, contemporáneo de Buda y
doctor de la Sangha (la orden de monjes
y monjas Budistas).
El yoga y distintas filosofías afirman
que la energía vital (prana, ki, chi,
etc.) se absorbe tanto del aire que
respiramos como de lo que comemos. A
través de líneas de energía “prana nadis”
el cuerpo es proveído de energía vital,
formándose así un segundo cuerpo llamado
“pranayama kosha” conformado por
múltiples líneas de energía.
El masaje ancestral selecciona diez
líneas principales de energía en las que
se ubican importantes puntos de
acupuntura, mismos que pueden ser vistos
como ventanas que permiten un
intercambio de energía entre el cuerpo y
el cosmos y que posibilitan mantener un
balance con el Universo. |
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El masaje ancestral se practica en el
suelo, no hay necesidad de utilizar
aceites, por lo que el receptor se
mantiene vestido con ropa ligera, de
preferencia de algodón. El terapeuta
practica, sin mucho esfuerzo, al
receptor una seria de movimientos
coreográgicos parecidos a una danza,
cada movimiento está diseñado para dar
soporte tanto al que recibe como al
terapeuta. Después de una a dos horas de
tratamiento/masaje, el receptor y el
terapeuta se sentirán con más energía y
muy relajados.
Utiliza técnicas de acupresión y Shiatsu
combinadas con asanas de yoga y
meditación, por lo que se le conoce como
“yoga asistida” (para el que recibe) y
como “meditación en movimiento” (para el
que lo da).
Ayuda a aliviar síntomas asociados con
dolores de cabeza, ciática, cuello,
hombros y espalda ya que equilibra los
flujos de energía y libera bloqueos
energéticos, aumentando la vitalidad, el
bienestar, la flexibilidad a la vez que
fortalece el sistema nervioso. Ayuda a
deportistas y atletas lesionados y a
personas discapacitadas o que han
sufrido parálisis.
El trabajo del terapeuta pareciera estar
enfocado solamente al cuerpo físico, sin
embargo la interconexión de cuerpo,
palabra (energía) y mente (corazón)
hacen del masaje ancestral un sistema
completo de curación. |